Te digo una cosa... la ciudad es hermosa a las siete de la mañana, no tiene ese aire metropolitano que agobia la lentitud de mi mente. Como a eso de las ocho el encanto desaparece. Con el ruido de autos y el constante sonido de las personas mi tranquilidad se desvanece y comienza a funcionar la màquina. ¡Progreso! siguen gritando estas piedras. ¡Modernidad! gritan los jardines. Aqui ya ha muerto la complacencia de ser provincia. Sólo a mi parece molestar este movimiento perpetuo, todos los demas parecen felices de ser engranes de un sistema, que aunque considero disfuncional, sigue su marcha. Soy sólo yo.
Yo me contento con el divague del poder... - dios creo al ser humano para ser todopoderoso, sin él dios sería un maquinista solitario sin poder sobre alguien- Sólo la precensia de la otredad puede desencadenar la linea del poder. No tiene poder el dictados que manda sobre si mismo, es en todo caso un monologo sin sentido. Ni siquiera es un dialogo que descubra, el ¿quién soy? solo puede contestarse en la contiguidad. Yo convivo con gente ensimismada. Todos somos dictadores solitarios, sólo algunos nos aventuramos a salir del orden y entrar en el caos.
Escribo sin sentido en la premura de un café. Hago un descubrimiento fatal: estoy solo.
Pienso en mil cursilerias y me comoporto como si tuviera un alto nivel socioeconomico ¡que basura! Yo no soy éste hombre solitario que parece rogar por un poco de atención. Me veo ridiculo. Olvido que soy un ser humano, soy el orgulloso desecho de dios. Él en todo caso, no me creo con la verga sino con el ano.
Comer brownie es dificil, se desmorona cuando lo encamido a mi boca. No encuentro el baño, es es la útil razón por la que me encientro aqui sentado como baboso. Me duele la espalda y acabo de cruzar las piernas esperando que el chorro de orin se contenga.
Espero no esperar demasiado, ésta espera falaz. Adjetivos... siempre acompañanb mi descripción, creoque es la prueba de que aún no pierdo la mundanidad que eéste entorno me dió. Hablar desde la neutralidad cientifica me parece ridiculamente insensato (ahí esta otra vez el adjetivo) Hablar sobre ella, me parece un buen negocio, tan bueno como dios.
Ja, ja no necesito pose, mi atuendo de pordiocero me delata. Se necesitan veinte litros d saliva para masticar un brownie, no es un dato cientifico pero si esta bien cabrón tragarse uno. Ahora estoy a los pies de la virgen, este lugar no dejara de ser religioco aunque yo lo destruyera.
Y espero el momento oportuno para que el mundo entero oiga la profundidad de mis palabras; espero a que todos callen y en el efimero momento de silencio yo grito con voz seria y orgullosa: -¿Dónde chingados esta el puto baño?-