lunes, 17 de septiembre de 2007

¡Ay!

¡Ay! porque ya no puedo más,
quiero gritar por los aires este ¡Ay!,
aunque se abra la herida.

Ya nadie puede hacer nada por mi,
ni por ti,
porque una vez ida, no vuelve más,
la locura de amar.

Porque tantas, tantas veces se equivoca
tantas veces; que habiendolo hallado no se puede despreciar.
No hay perdon para el pecado de quien cruzado de brazos,
deja el amor escapar.
¡Ay! una alma salio a penar.

Ya nadie puede hacer nada por mi
ni por ti
porque una vez ida, no vulve más
la locura de amar

Porque tantas, tantas veces se equivoca
tantas veces que habiendolo hallado, no se puede despreciar.
No hay perdon para el pecado, de quien cruzado de brazos,
deja el amor escapar.
¡Ay! una alma salio a penar.